Costa Rica va al mundial Brasil 2014

11:00 p.m. y la fiesta no para ni en Alajuela, ni en San José. Hasta Guanacaste se unió a la fiesta. Todo el país celebra volver a un mundial. Teletica.

Angustia: esperar a Honduras para clasificar.Los últimos minutos pueden ser los que más duelen o más felices nos dejan.A las 5:55 p.m. entro a la pulpería ‘El Periquito’ en Alajuela centro. Atiendo a compradores para ayudarle a don Ronald, el dueño de la tienda/centro de reuniones.
‘Anasín’, don Ronald y yo somos los primeros en ubicarnos a ver lo que era la gran posibilidad de clasificar, después de tanto tiempo de no recordar lo que es estar en un mundial.
Los primeros 15 minutos sirven para descubrir que Costa Rica la intenta pero sin definir claramente y Jamaica no se queda atrás, a punta de contragolpes nos pudo asustar. Calvo intentaba muchas veces, pero no lograba llenarnos de la alegría del triunfo. “¡Qué mae más malo! ¿Por qué no lo sacan?” gritaba Anasín.
En la cantina ‘El Resbalón’, en la esquina contigua, se oían constantes gritos “¡uy!… ¡no, no!… ¡pero dele!” Angustia había desde ese momento por no encontrar el boleto, los minutos seguían corriendo y nada.
Tejeda desde los 20 minutos ya no estaba al 100%. A los 25 minutos entra al Periquito, “Jojoles” (no podía decir frijoles, y así lo bautizaron en el Parque de los Mangos), con su camisa de la sele y los chances que vende en la mano.
A los 32 minutos en el Kingston cantaban “oe oe oe, ticos ticos”. Daban ganas de creer que todo saldría bien. Pero el primer tiempo se fue sin el gol que necesitábamos. Joel antes de terminar la primera parte nos acercaba a la posibilidad pero no salía esa definida que ocupábamos.
Entra más público a la pulpería, unas muchachas que estudian en el nocturno de la Guatemala. “Yo creí que iban a hacer lo mismo que con los gringos, que le iban a meter siete ya”, dijo María.
Se unen a las siete, don Emilio y “Negro”, uno de los hijos adoptivos de don Ronald. En la cantina apoyan con música: “agárrensen de las manos, ehh, unos a otros conmigo…”. Faltaba lo peor, más tiempo y preocupación. Estados Unidos comienza a ganarle a México, jugadas sospechosas de penal a Campbell, como si el réferi estuviera en otro lado, había que hacer el gol bien jugado.
Cambian a Calvo por Brenes a los 23 minutos de la segunda parte. Hay expectativa de que llegue el gol. “El Chiqui hace el gol”, gritó Emilio. Al 28 un remate, pega el balón en el poste y como con magia: gol. En la cantina pusieron la canción de la sele y todos gritábamos en la calle. No entendíamos como entró la bola, pero ya Costa Rica sentía la clasificación.
A los 40 la angustia vuelve, no salía con claridad nuestro país. Nos faltaba paz. El árbitro extiende más el partido y al 47, el jugador jamaiquino Andrade le da un toquecito al balón y lo inserta en nuestra red. Sólo gritos negativos se escuchaban en todas partes. Al 48 una jugada de chilena del Chiqui, que salió fatal, pita el árbitro y dependemos de Honduras.
Cambiamos de canal y vemos 1 a 0. Empata Panamá, 1 a 1, todos se preocupan. Pero llega el hermano del manudo hondureño Jerry Palacios y pone el 2 a 1, un respiro. Y casi terminando Panamá vuelve a empatar. Termina el partido de Honduras y desaparece la tristeza, la angustia y la preocupación. Costa Rica está en el mundial de Brasil. La celebración empieza en la calle y hay que ver qué pasa con la apuesta entre Pinto y Pilar Cisneros.

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